La colección

Segundo Vuelo

El final de un ciclo puede ser el comienzo de algo hermoso. Así nace cada joya de esta colección: del respeto por el ciclo de vida natural de la mariposa.

El origen: un mariposario en Colombia

Segundo Vuelo nace de una colaboración con un mariposario colombiano dedicado a la cría y conservación de mariposas. Allí, los ejemplares completan su ciclo de vida de forma natural, en un entorno controlado que favorece su reproducción y estudio.

Una vida termina, pero su belleza comienza un segundo vuelo.

El ciclo natural, respetado

Las mariposas no se sacrifican para elaborar estas joyas. Cuando una mariposa completa su ciclo de vida natural y muere por causas propias del proceso biológico, algunas de sus alas —que anteriormente podían desecharse— se seleccionan con cuidado para incorporarlas a piezas de joyería artística. De esta manera, las alas reciben una segunda oportunidad: se transforman en símbolos de belleza, memoria, transformación y renacimiento.

Del ala a la joya: proceso artesanal

Cada ala se selecciona, limpia y conserva con técnicas especializadas antes de sellarse entre cristal mineral, protegida de la humedad y la luz. Nuestro equipo de artesanos diseña cada montura a mano, respetando la forma y el color natural de cada ala —por eso ninguna pieza es exactamente igual a otra.

Significado: transformación, libertad, renacimiento

Cada pieza de Segundo Vuelo representa un nuevo comienzo. Son joyas pensadas para acompañar los momentos de cambio: una despedida, un logro, una superación, un renacer. Llevarlas es llevar contigo un recordatorio de que la belleza puede nacer incluso del final de un ciclo.

Sostenibilidad y trazabilidad

Toda declaración sobre sostenibilidad que hacemos es concreta y verificable. Trabajamos activamente en documentar la procedencia de cada ala y el funcionamiento del mariposario colaborador. Puedes conocer el detalle completo en nuestra página de sostenibilidad y trazabilidad.

Preguntas frecuentes

No. Las alas se recuperan únicamente después de que la mariposa haya completado su ciclo de vida natural y haya muerto por causas propias de ese proceso.

De un mariposario en Colombia dedicado a la cría y conservación de mariposas, con el que mantenemos una colaboración directa.

Porque cada ala presenta variaciones naturales de color, tamaño y textura. Esa singularidad es parte del valor y el significado de cada pieza.

Mediante un proceso de limpieza y sellado entre cristal mineral, que la protege de la humedad, el roce y la luz directa, preservando su color y estructura.

La colección completa

Piezas de Segundo Vuelo